Seriedad profesional

 

Para nosotros el buen entendimiento dentro de una comunidad de propietarios es prioritario porque garantiza la cohesión de la comunidad. Y para que exista ese buen entendimiento ha de haber confianza, la cual se basa en la transparencia, la honestidad y el informar a los propietarios de lo que sucede en su comunidad y de las medidas que se están tomando para resolver un problema.

Algunos administradores de fincas creen que están por encima de sus administrados, piensan que ser administradores es tener una categoría superior y olvidan que están para servir a las personas que les pagan, para mejorar su calidad de vida, quitarles preocupaciones y liberar su tiempo. Es trabajo del administrador responder a las solicitudes de los propietarios en un tiempo razonable y buscar soluciones, sin pretender que sean éstos los que vayan detrás del administrador.

Nuestro trabajo por lo tanto, no solo es pedir presupuestos, hacer reparaciones o llevar la contabilidad, sino también hacer sentir a los propietarios que trabajamos con ellos para evitarles problemas y hacernos cargo de situaciones molestas, violentas o incómodas con el fin de que la convivencia de la comunidad no se deteriore. Aportamos por tanto un valor muy difícil de medir, pero muy importante y que solo puede aportarse desde fuera, con la debida experiencia.

Las circunstancias actuales están obligando a muchas comunidades a replantearse sus gastos, a verificar los pagos que se hacen a los proveedores e intentar por todos los medios acomodarlos a los tiempos que corren. Ese también es nuestro trabajo, reducir sus gastos.

La seriedad implica atender las preocupaciones de los propietarios, explicarles las cosas de modo que todos puedan entenderlas, atender todos los puntos de vista y buscar soluciones de compromiso cuando no hay acuerdo. Nosotros estamos comprometidos con nuestro trabajo. Ser administrador significa recordar que sirves a personas que delegan en ti su confianza para que las cosas se hagan bien, y siempre de la forma más conciliadora posible.

Idealmente el administrador debe avisar a la comunidad de las ventajas y desventajas de llevar a cabo una determinada acción, debe prever y avisar de las reparaciones que están pendientes o que serán necesarias en breve, debe conocer las nuevas normativas que van a aparecer y cómo afectarán a su comunidad, pero sobretodo, ha de tener la capacidad y la paciencia para escuchar a todas las partes y conciliar las soluciones necesarias, de modo que la convivencia se vea lo menos afectada posible y que la comunidad pueda avanzar y mantenerse en funcionamiento.

Administradores Alcázar.